La Asociación de Abogados del Estado se crea en 1977, como señala el artículo 4º de sus Estatutos, “para el fomento y defensa de los intereses profesionales y corporativos de los Abogados del Estado”. Más de treinta años después podemos afirmar sin riesgo alguno de error que, aunque en lo concreto del momento puedan ir estos objetivos variando y ser susceptibles de interpretación, en lo general, dichos fines siguen siendo los mismos, asumidos sin complejos, y son los que siempre hemos servido.

Hecha esa afirmación, destaca la circunstancia de que exista una única asociación profesional que integre a Abogados del Estado. Esta característica es consecuencia directa, en primer lugar, del carácter absolutamente profesional de la Asociación de Abogados del Estado. Pero, además, también ha contribuido a ello de una forma notable la prudencia y moderación con que en todo momento han actuado quienes la dirigían y quienes la han sostenido con su colaboración personal. Prudencia en ningún caso reñida con la precisa vehemencia con la que se deben atender intereses tan elevados como son los que sirve.

La existencia de una sola Asociación de Abogados del Estado, –que integra, además, a un altísimo porcentaje de éstos, siendo extraño que un compañero no esté asociado– se fundamenta además en el hecho de que forman parte de pleno derecho de ésta –única del Grupo A donde se da esta característica– también los compañeros jubilados y excedentes). Ello refuerza mucho las posibilidades de éxito de las reivindicaciones que plantea, pues demuestra la ausencia de objetivos no profesionales y, sobre todo, pone de manifiesto que, a pesar del individualismo que en muchos casos, para bien o para mal, nos identifica, presentamos una coincidencia, incluso intergeneracional, en relación con los aspectos básicos de la Abogacía del Estado: de su razón de ser, de su funcionamiento, de su futuro, del ejercicio de la profesión y, en definitiva, del elemento de servicio público que con tanto orgullo desempeñamos.

Esta Asociación, nuestra Asociación, tiene y tendrá siempre como meta la de aunar el logro de los intereses profesionales del colectivo en activo, la promoción del espíritu corporativo entre los Abogados del Estado en distintas situaciones, la defensa del prestigio y calidad de nuestro trabajo y el apoyo decidido y constante a la tarea de defensa de los intereses públicos y generales que la Administración a la que servimos anhela y defiende.

Aquí puedes descargarte los Estatutos de la Asociación.