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Número 44
No es solamente fútbol

No le faltaba razón a Albert Camus cuando razonaba “porque, después de muchos años…

Número 43
Los tiempos están cambiando

Una de las composiciones más conocidas del reciente Premio Nobel de Literatura se titula “los…

Número 42
Sobre la exposición a los medios de comunicación

Estamos asistiendo en los últimos tiempos a una masiva aparición de la Abogacía del Estado…

Número 41
Times they are a changing

Viene del recuerdo la letra de la vieja canción de Bob Dylan, escrita en 1962, en la que reclamaba a…

Número 40
Felipe VI

La fotografía que acompaña a estas líneas recoge el momento en el que, quien por entonces…

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Número 14
julio a septiembre 2006

CXXV años de la creación del Cuerpo de Abogados del Estado

1881-2006 es un periodo de tiempo nada desdeñable en la vida de un país. Celebramos ciento veinticinco años en los que el Cuerpo de Abogados del Estado ha servido con lealtad a la Administración española mientras se sucedían con gran rapidez períodos muy diferentes, distintos gobiernos y regímenes; años mundialmente convulsos se alternaban con intervalos de paz y prosperidad, a la vez que en nuestra pequeña intrahistoria las distintas promociones de Abogados del Estado iban aprobando sus oposiciones, tomando posesión, cambiando de destino, jubilándose...

La voluntad del Cuerpo de Abogados del Estado para adaptarse a las nuevas situaciones que se han ido planteando en este siglo y cuarto de vida ha sido una de las claves de su eficaz y reconocida labor. Para ello, entre otros factores, ha sido especialmente destacable la decidida incorporación de la mujer al Cuerpo.

La función de los Abogados del Estado es hoy, posiblemente, más relevante que nunca. En un Estado de Derecho, quien tiene encomendado su asesoramiento legal y la defensa de sus intereses ante los tribunales de Justicia, desempeña una función de gran trascendencia. Por otra parte, la complejidad de la organización administrativa actual y la integración en estructuras supranacionales requieren la presencia de Abogados del Estado prestando asistencia jurídica en puestos impensables al tiempo de la fundación del Cuerpo.

Es de justicia aprovechar esta celebración para homenajear a quienes han dedicado sus años de trabajo a ejercer con gran dedicación y profesionalidad de Abogados del Estado. En gran medida somos deudores suyos, así como parece un buen momento para renovar o quizá repasar, verbo que como opositores conocemos bien, los proyectos y las ilusiones colectivas para los próximos años, décadas...